La industria del automóvil: transformación e innovación para enchufarse al futuro

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Renovarse o morir

El sector del automóvil en españa ante el reto de la descarbonización de la economía
Un nuevo proyecto de ISTAS en la línea de transición justa

 

España es el noveno mayor fabricante de vehículos del mundo y el segundo de Europa, solo por detrás de Alemania. Existen 17 fábricas, 2,8 millones de vehículos producidos en las plantas por 66.000 personas; 225.000 personas ocupadas en la industria de equipos y componentes del automóvil; 2,3 millones de vehículos exportados, que representan el 12,4% de las exportaciones del país. En conjunto, el 8,5% de la economía española; y el 9% del total de la población activa. Estos son los datos de 2019 que mueve uno de los sectores de actividad económica más importantes del país. Pese a que la crisis del COVID-19 ha tenido un gran impacto sobre el sector, reduciendo en aproximadamente 1/3 el volumen de su producción en 2020, su peso específico en la economía española no se ha visto alterado de forma esencial.

Sin embargo, la industria del automóvil se enfrenta a profundos cambios debido a la descarbonización forzada del transporte y a los cambios socioculturales de la sociedad. Cambios que se están produciendo con la irrupción del vehículo eléctrico y de gas llamado a sustituir el vehículo por un motor de combustión, la conducción automática y conectada y nuevos modos de uso como el coche compartido o la integración con otros modos de movilidad como el transporte público. Todo ello conduce a un nuevo paradigma que genera muchas incertidumbres. Pero, al mismo tiempo, abre nuevas oportunidades para este sector, que se renueva e innova constantemente y tiene una influencia decisiva en el sistema productivo español. Por ello, el análisis del sector y la consiguiente propuesta de alternativas para el futuro más inmediato, que son el objeto del proyecto que está desarrollando ISTAS, son claves para que siga siendo uno de los actores más destacados de la economía del país en términos de generación de riqueza y empleo.

Se trata de aprovechar las fortalezas del sector en España y las ventajas comparativas que ofrece: experiencia productiva y adaptación a los cambios anteriores, mano de obra especializada; centros de investigación, desarrollo e innovación; potente industria auxiliar; logística especializada en el sector; capacidad exportadora, etc.

Sin duda y pese a todo, la transformación del sector de la automoción afectará al empleo, provocando un declive de la industria tradicional, ya que el vehículo eléctrico y la automatización del proceso de producción exigirán menos mano de obra. Pero al mismo tiempo, ofrecerá la oportunidad de generar nuevos puestos de trabajo en sectores emergentes, por ejemplo, relacionados con las infraestructuras de recarga eléctrica, con el desarrollo de nuevas tecnologías para la automatización de los vehículos y las tecnologías de la comunicación y la información para la conectividad, pero también, para ofrecer los nuevos servicios de movilidad en constante expansión. El proyecto de ISTAS aportará información, datos y estrategias para avanzar en esa línea.

El objetivo debería ser asegurar que el cambio en el sector no sea traumático para los trabajadores y no dé lugar a la pérdida de puestos de trabajo. Para ello, debe planificarse un programa de transición justa, mediante una alianza entre todos los agentes económicos y sociales, junto con las administraciones públicas, con el fin de fomentar la creación de nuevos puestos de trabajo para contrarrestar los que desaparecen y garantizar que sean ocupados por trabajadores en riesgo de perder su empleo.

Si se toman las medidas adecuadas a tiempo, todavía hay tiempo para revertir la probable pérdida de competitividad del sector automovilístico español; pero deben tomarse cuanto antes, ya que hay que establecer las condiciones para adaptarse a los profundos cambios que ya se están produciendo en el sector.

 


 ECC   El proyecto está financiado por la European Climate Foundation