Establecimientos comerciales

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Los cambios de los últimos años han producido la masiva introducción de nuevas tecnologías, la concentración empresarial (desaparición del pequeño comercio típico en favor de las franquicias, grandes superficies y supermercados) y la precarización de la contratación. Los salarios suelen ser bajos. Los trabajadores en este sector pueden sufrir múltiples problemas de salud, según la actividad, pero tienen en común los ligados al estrés, a las malas posturas y a los movimientos repetitivos. Además, el comercio no está exento de riesgos de accidente: antes al contrario, ocupa un lugar destacado en las estadísticas.

El empresario debe tener en cuenta las siguientes situaciones y poner medios para prevenirlas.

Temperatura

  • En muchos establecimientos comerciales los trabajadores pasan demasiado calor en verano y frío en invierno.
  • Cuando se utilizan sistemas de refrigeración puede haber demasiado frío o una distribución irregular del mismo entre los diferentes espacios.
  • Hay que vigilar que el sistema de refrigeración funcione adecuadamente y los trabajadores deben poder vestir ropa adecuada a la temperatura.
  • Temperaturas extremas (especialmente en cámaras frigoríficas, cercanía de hornos).
  • Corrientes de aire por apertura puertas exteriores. Cambios bruscos de temperatura.

Iluminación

  • Iluminación inadecuada (por exceso o defecto y situación respecto al plano de trabajo, reflejos en superficies brillantes, deslumbramientos.
  • La luz fluorescente puede producir dolor de cabeza. El remedio mejor es la luz natural, una combinación de ambas o luz no fluorescente lo más parecida posible a la natural.

Ruido

  • Ruido ambiental intenso (megafonías, clientes, operaciones de preparación de la venta).
  • La exposición en algunos establecimiento puede superar los 85 y hasta 90 decibelios. El daño al oído puede aparecer a partir de los 80 decibelios, además se pueden producir otras alteraciones.

Radiaciones

  • Láser de los lectores de códigos de barras y los escáner de mano de los supermercados (lesiones en la retina).

Riesgos de tipo químico

  • Muchos establecimientos comerciales venden, utilizan y/o almacenan para uso propio decenas de productos tóxicos. Suele ser productos de limpieza, plaguicidas, acaricidas, raticidas, funguicidas, conservantes, cloro, amoniaco, alcoholes, disolventes orgánicos.
  • También puede haber almacenamiento de pinturas, disolventes, ácidos, productos cáusticos y gases comprimidos.
  • En algunos también puede haber presencia de pegamentos, colas, disolventes, pinturas etc. destinados al mantenimiento, decoración y reparaciones de las instalaciones.
  • Estas sustancias, aunque estén en cantidades pequeñas, deben ser considerados riesgos laborales, y ser eliminados o controlados, y en este caso, se deben prever accidentes como derrames, roturas de contenedores, incendios, etc. 

La contaminación puede estár también en lugares más inesperados para el común entendimiento, pero que están asociados a diversas actividades:

  • el polvo de harinas produce irritación de la piel y dificultad respiratoria,
  • el azúcar produce prurito (picor),
  • los muebles y moquetas pueden liberar formaldehído.
  • Se produce inhalación de monóxido de carbono e hidrocarburos aromáticos policíclicos, por la emisión de los camiones que entran a los muelles de carga y de los sistemas de transporte interno.
  • Las tintorerías pueden estar utilizando disolventes tóxicos.
  • Los productos de peluquería pueden producir alergias.
  • Los/as trabajadores/as de limpieza pueden estar utilizando productos que producen dermatitis y asma.  

Riesgo de accidentes

  • Accidentes relacionados con la carga y descarga de camiones, así como el transporte de productos.
  • Atropellos y atrapamientos por carretillas transportadoras. El uso de carretillas mecánicas puede llegar a provocar accidentes, incluso mortales: Las zonas de trabajo deben tener la adecuada visibilidad, estar señalizadas y con espacio de maniobra suficiente. Los conductores han de estar entrenados en su manejo.
  • Manipulación de paquetes (cortes en la apertura de paquetes, golpes, caída de los mismos).
  • Cortes, aplastamientos y contusiones por utilización de herramientas manual cuchillos, sierras, tijeras, pegamientos, papel (sectores de alimentación, bricolaje, textil).
  • Resbalones, caídas y tropezones por mal estado de los suelos y vías resbaladizas por tareas de limpieza, presencia de residuos, derrames, etc.
  • Caída de objetos en almacenamiento.
  • Caída de altura desde plataformas elevadas (en tareas de almacenamiento especialmente).

Muchos accidentes se pueden prevenir interviniendo en:

  • el diseño del almacén.
  • la forma de empaquetar y transportar las cargas.
  • la posición de los estantes, la altura y el peso de los elementos a almacenar.
  • el mantenimiento de las instalaciones.
  • el orden y la limpieza.
  • el diseño de las áreas de trabajo.


Incendio y explosión

  • El riesgo está en función del contenido de los locales, la actividad y el tipo de instalación. Problemas en las vías de evacuación por acumulación de mercancías.


Acoso, agresiones y atracos a cajeros y dependientes

  • Riesgo de situaciones de violencia, agresiones, atracos, sobre todo los/as de puestos de venta directa en contacto con los clientes. En los comercios que cierran tarde y/o se encuentran en lugares apartados los trabajadores/as pueden al salir del trabajo encontrarse solos y vulnerables a atropellos violentos. El miedo a ser atacado puede provocar estrés.
  • El acoso sexual no es, desgraciadamente, algo tan raro en los centros de trabajo. Si, además quien lo practica es un superior puede conducir a situaciones angustiosas.

Riesgo de estrés por organización del trabajo

  • Inadecuada disposición de los tiempo de tareas y descanso.
  • Inadecuación ergonómica de los puestos.
  • Estrés derivado del trato con clientes.
  • Sistema de turnos. Trabajo nocturno.
  • Ritmo de trabajo impuesto. Imposibilidad de organizar tiempos de descanso según necesidades. Poca participación.
  • Alta temporalidad y rotación. Dificultades de promoción laboral.
  • Estilo de mando autoritario.

Riesgos de tipo Biológico

  • En comercio de alimentación los riesgos derivados de la manipulación de alimentos.

Riesgos Ergonómicos

  • Especialmente en cajas, reposición y etiquetado de productos, carga y descarga, vigilancia, etc.
  • El manejo de cargas pequeñas durante períodos de tiempo prolongados puede ser tan perjudicial como el manejo de grandes cargas.
  • El manejo de cargas pesadas o hacerlo en posturas inadecuadas provoca dolor de espalda, así como parto prematuro o nacidos con bajo peso.
  • El lugar de almacenamiento debe ser suficiente y estar ordenado.
  • Los movimientos repetidos (tendinitis, síndrome del túnel carpiano, tenosinovitis, síndrome de la salida torácica y problemas en la cadera, piernas y pies).
  • Posturas mantenidas: Posturas mantenidas durante largos periodos.  Bipedestación prolongada.

Cajeros/as

  • En un puesto de trabajo de caja de un supermercado que utiliza escáner se manejan pesos que en conjunto pueden sumar hasta varias toneladas por jornada de trabajo.
     
  • Un cajero puede llegar a atender a más de 300 clientes por día y los sistemas informáticos permiten controlar al detalle el trabajo que desempeña.
     
  • Los cajeros/as acaban desarrollando problemas musculares y de las articulaciones en manos, muñecas, brazos, hombros y cervicales.
     
  • La solución está en un buen diseño del puesto de trabajo, un menor ritmo de trabajo y pausas o rotaciones por puestos de trabajo diferentes.

Dependientes/as

  • Muchos trabajadores/as padecen varices y piernas hinchadas por trabajar de pie durante toda la jornada.
     
  • El dolor de espalda es otro problema frecuente por la misma razón o por un asiento inadecuado.
     
  • Los trabajadores/as deben poder dispones de asientos adecuados para el descanso de la posición de pie.
 
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