Salud laboral

Trabajos, trabajadores y colectivos

Construcción

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Junto a las malas condiciones de contratación, gran rotación de trabajadores/as y a la organización de la actividad estructurada en cadenas de subcontrataciones, y los sabidos factores ligados a la seguridad de las obras, la construcción se caracteriza por la diversidad de riesgos.

Además de la edificación y las obras públicas, cuando se habla de "sector de la contrucción" se incluyen muy diversas actividades como: líneas y redes, derivados (cementeras, fabricas de fibrocementos, hormigones, desencofrados, tejas, fábricas de azulejos, ladrillos, arcilla cocida, yesos), las correspondientes a auxiliares como ferralla y andamios y las extractivas, pizarra, granitos, abrasivos, canteras, mantenimiento, limpieza de carreteras y trabajos forestales.

Las condiciones de contratación muestran una temporalidad muy superior a la media del conjunto de los trabajadores en España: un 57% de contratación temporal en el tercer trimestre de 2006.

Si se analiza la distribución de empresas según tamaño, se observa un peso importantísimo de empresas pequeñas, especialmente de microempresas. La importancia proporcional de las empresas sin asalariados es, asímismo, determinante en la especial configuración del sector. Sólo el cuatro por ciento de las empresas tienen 20 o más trabajadores. Estos características condicionan importantes aspectos de la actividad preventiva, en función de capacidad empresarial de ordenación de la misma.

Percepción de los riesgos

La preocupación de los trabajadores y sus representantes en la construcción suele estar dirigida especialmente hacia los riesgos de seguridad. Especialmente, los riesgos de caídas de altura, caída de objetos, sepultamiento en zanjas, en movimientos de tierra, etc., que se deben a la falta absoluta de medidas de seguridad o bien a sistemas de seguridad inadecuados (andamios inseguros, problemas de seguridad estructural en remodelación de edificios).

Es importante también reseñar la existencia de riesgos derivados del mal mantenimiento o condiciones de equipos y máquinas, en especial las grúas (incluidas los puentes-grúas), que ocasionan graves accidentes. Asimismo, todavía es frecuente encontrar máquinas  deficientemente protegidas. Las vibraciones de las máquinas, como los martillos neumáticos también representan una fuente de riesgo para la salud.

Es frecuente también la exposición a productos químicos (pegamentos, disolventes y pinturas y otros productos que contienen tóxicos), tanto por formar parte de la actividad principal, como por exposiciones durante el desarrollo de trabajos en industrias con este riesgo. La exposición a polvo, especial grave pero no sólo en actividades de cantería y extracción de materia prima, y amianto son así mismo reseñables. Los trabajadores se encuentran tambien expuestos a humos de motores, etc.

La exposición a ruido está demasiado tolerada: aunque frecuentemente se superan los niveles máximos admisibles, no se suele tratar como un problema prioritario.

Son sentidos como importantes, también, los problemas relacionados con la dotación y adecuación de EPI’s, o ropa de trabajo, así como la deficiencia o ausencia en instalaciones de vestuarios y aseos, así como el suministro de agua potable. 

Debilidad de la organización preventiva 

La organización preventiva en las empresas de este sector sigue siendo muy deficiente, y sólo recientemente las autoridades están empezando a controlar más intensivamente el sector.

Cabe destacar, sin embargo, que los diferentes niveles de recursos y actividades preventivas suelen ser función del tamaño de las empresas, hecho muy relevante para este sector, y de la posición de la empresa en la cadena de subcontratación.

Últimamente, se ha reconocido que la descoordinación preventiva entre contratas y subcontratas, y la falta de asunción de responsabilidades empresariales en los últimos eslabones, son factores primordiales en la siniestralidad. Si se aplicara la legislación preventiva particular de este sector (RD 1627/1997), y la Ley 32/2006, que viene a limitar subcontratación "excesiva" en las obras, la organización preventiva sería una realidad y se podrían evitar más muertes y enfermedades en el sector.

La formación es la actividad preventiva que más frecuentemente declaran las empresas de la construcción, comparado con otros sectores. La mayoría de las empresas aseguran haber realizado algún tipo de formación (charla o cursos) en materia de seguridad y salud en el trabajo. Desgraciadamente, en términos generales, la mayor parte de la actividad formativa se orienta al uso de equipos de protección individual, que en la construcción es la medida más frecuente y que afecta a la mayoría de los trabajadores/as.

Resumiendo, las cuestiones principales en la construcción son:

  • Deficiente organización preventiva, descoordinación empresarial, especialmente en obras.
  • Riesgos de seguridad en trabajos en altura, máquinas, excavaciones, etc. 
  • Inhalación de polvos, humos, gases o vapores nocivos o tóxicos
  • La exposición a ruido
  • Exposición a vibraciones, especialmente mano-brazo.
  • Condiciones de temperatura y humedad extremas, o molestas.
  • Mal diseño de los puestos de trabajo y riesgos de tipo ergonómico: posturas forzadas de trabajo, carga física, y realización de movimientos repetidos,
  • Ritmos de trabajo intensos, presión de tiempo, y extensión del horario normal.
  • Mala contratación
  • Problemas de comunicación, agravados por la presencia de trabajadores inmigrantes.
 
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ISTAS, Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud