En el 27% de empresas en las que se colocaron detectores se encontraron niveles elevados de radón

El radón es un gas radiactivo de origen natural, clasificado por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) como cancerígeno en humanos. La OMS lo considera como la segunda causa de cáncer de pulmón tras el tabaco, por lo que representa el principal agente laboral conocido en relación con el cáncer de pulmón, una vez prohibido el humo del tabaco en los espacios laborales de nuestro país. Su presencia es más acusada en zonas de suelos graníticos siendo Galicia, Castilla la Mancha, Castilla León, Madrid y Extremadura las comunidades autónomas que presentan el mayor número de zonas de mayores concentraciones. Pese a todo ello se trata de un riesgo laboral desatendido por la prevención española.

La legislación vigente en España (RD 783/2001 que aprueba el Reglamento de Protección Sanitaria contra Radiaciones Ionizantes –RPSRI- desarrollado posteriormente por la Instrucción IS-33 del Consejo de Seguridad Nuclear), obliga a los empresarios a declarar, ante la autoridad de industria de su CCAA, la existencia de fuentes de radiación naturales en sus empresas y ha de realizar los estudios necesarios para determinar el grado de exposición de trabajadores y público en general. En CCOO sólo nos consta la existencia de mecanismos para realizar la declaración de actividades en las que existen fuentes naturales de radiación en Castilla-La Mancha y Andalucía, a través de páginas web.

Los niveles de referencia que fija la IS-33 son:

< 600 Bq/m3: no es necesario control.600-1000 Bq/m3: se debe aplicar un nivel bajo de control.>1000 Bq/m3: se debe aplicar un nivel alto de control.

En 2013 se aprobó la Directiva 2013/59/EURATOM, cuyo plazo de trasposición finaliza el 6 de febrero de 2018. Esta obliga a actualizar los niveles ambientales máximos indicados para el medio laboral en la Instrucción IS-33, a 300 Bq/m3. Además, se debe establecer un Plan Nacional de Radón.

El estudio realizado por la Universidade de Santiago de Compostela, el Instituto de Radón de Galicia e ISTAS-CCOO, con el apoyo de una beca de la Fundación Prevent, ha instalado medidores de radón en 250 empresas de Galicia, Madrid, Castilla-La Mancha y Castilla-León que han sido seleccionadas atendiendo a su localización en zonas de alta y media presencia de radón según el mapa predictivo del Consejo de Seguridad Nuclear.

Los resultados ponen de manifiesto que la exposición a concentraciones importantes de radón en el ámbito laboral es un problema muy relevante para los trabajadores en zonas de riesgo medio y alto de esas comunidades autónomas. El 27% de las mediciones realizadas supera la concentración de referencia establecida por la nueva directiva europea para puestos de trabajo (300 Bq/m3). Estos resultados recuerdan que, además de las exposiciones domiciliarias, pueden existir exposiciones a niveles altos de radón en los lugares de trabajo.

Es fundamental la actuación de las autoridades de industria, responsables de vigilar el cumplimiento de la normativa vigente en el ámbito laboral, y de elaborar el Plan Nacional que habrá de incluir medidas para promover las mediciones de radón en puestos de trabajo así como facilitar medidas de remediación cuando se superen esos niveles, para reducirlos de manera inmediata.

Otro resultado importante de este estudio es el muy escaso conocimiento sobre el riesgo para la salud que supone el radón en el medio laboral. Es fundamental que las autoridades informen a la población trabajadora y a las directivas de las empresas para lograr su implicación. En esta labor, tienen un papel muy importante las autoridades laborales y sanitarias.

La trasposición de la nueva Directiva Europea lo antes posible, en todo caso dentro del plazo fijado del 6 de febrero, es fundamental. La Secretaría de Estado de Energía ha abierto el pasado 19 de octubre un periodo para la participación pública.

Ante esta situación, Pedro J. Linares, secretario de Salud Laboral de CCOO, ha señalado que “resulta imprescindible trasponer la Directiva EURATOM y revisar el resto de la normativa para adaptarla a los nuevos límites y determinar la responsabilidad de los agentes concernidos en la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores. Desde CCOO vamos a poner en marcha una acción para, por un lado, informar y formar a nuestros delegados y delegadas y a las secciones sindicales con el objetivo de incluir la exposición a concentraciones excesivas de radón en las políticas preventivas de las empresas y, por otro, desplegar nuestra acción institucional para que las administraciones públicas con competencias en la materia cumplan con lo exigido en la normativa”. “En este sentido deben ser clave el papel de las Consejerías de Industria estableciendo mecanismos de registro de las concentraciones y el del Consejo de Seguridad Nuclear y del Ministerio de Industria, Energía y Turismo velando por el cumplimiento de la legislación”, ha añadido Linares.

 Descargar " Informe exposición laboral al radón "

ISTAS, Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud